Viejos almacenes del Montevideo antiguo (I)

viejos almacenes del montevideo antiguo

Almacén “Cavalieri” en Montevideo. Foto por Carlos Contrera.

Siempre hubo muchos almacenes y la mayoría con larga supervivencia. Algunos tenían su característica particular -entre otras cosas por expender determinados comestibles o por su tipo de clientela- pero, de cualquier manera, todos respondían a lo que mi vista y mi olfato recuerdan.

En locales no muy espaciosos las estanterías y el mostrador eran de sólida madera lustrada y había mercadería abarrotada casi hasta el techo. Como este siempre era muy alto, el almacenero tenía instalada su escalera para llegar a los estantes superiores. Las alacenas tenían puertas de vidrio de varias hojas. Un gran ventilador de pie o suspendido del cielorraso y con cintas de colores ayudaba a remover el aire y espantar las moscas. Estas tenían muchas atracciones porque los salamines, los chorizos, los jamones, las butifarras y otros fiambres colgaban de las gancheras, sin protección alguna. Los quesos cortados, a veces, se cubrían con un tul.

El recinto tenía un olor particular que se percibía desde afuera, donde se entremezclaban los del café, la yerba y el té, el vino, el alcohol azul y el kerosene, la grasa rancia de algunos fiambres [...] los quesos, las aceitunas, las anchoas, la creolina, los jabones y (si había adjunto un despacho de bebidas) la caña de la Habana. Algunos eran muy agradables, como el aroma que salía al destapar frascos de vidrio de boca ancha que contenían chauchas de vainilla, canela en rama o clavo de olor.

Ibídem, págs 117-119. Extraído de “Escenas de la vida cotidiana. El nacimiento de la sociedad de masas (1910 – 1930)” por Daniela Bouret y Gustavo Remedi. Transcripción por Café Montevideo.

Escribir un comentario