Bares y cafés en Montevideo, desde Buenos Aires

BardeMontevideo

Luis Lahitte, A la mesa. 2009.

Algo que en particular a mí me llama la atención es el relato del extranjero sobre mi ciudad. Porque es capaz de observar detalles que a uno estando inmerso le pasan desapercibidos, porque es una subjetividad distinta. En especial el porteño tiene una mezcla interesante entre lo extranjero y lo conocedor -no debe existir nadie más afín culturalmente.

Quiero compartir con ustedes lo que escribió Luis Lahitte del sitio A la mesa sobre un típico bar montevideano de antaño.

Me encuentro en Montevideo, son las 7 de la mañana y hace un frío que ni Amundsen hubiera imaginado. Estoy en un bar de la calle Yaguarón, esquina Soriano, uno de esos raros ejemplares que están al borde de la extinción. El local, rectangular (casi un pasillo) está iluminado por unos tubos de neón.

Leer el resto del artículo »

Montevideo entre el 50 y el 70 por Jorge Castro

montevideo siglo xx

Yo estuve en Uruguay desde el 50 al 68. Paradógicamente creo haber conocido la mayor parte de los boliches de Montevideo. En uno de mis trabajos (en los 60), ”trataba” de cobrar las cuotas de las máquinas de café italianas “Cimbali” y “Gaggia”, pero yo era muy joven y me interesaban más las chiquilinas que los cafés.

Lo del Boston lo recuerdo bien ya que yo jugaba al billar 3 bandas  y era asiduo concurrente.

“Algo”, que no era un café, si no un”garito” entrañable fué el “Círculo Jazzístico del Uruguay” que fundamos y fundimos unos cuantos locos a puro pulmón. Funcionó en un sótano de un boliche de la calle J.Herrera y Obes y Paysandú. Músicos como los Fattoruso (venian con su padre que se habia fabricado un contrabajo de cajón, Federico Britos (violín), Pedro Salkin “cincomil dedos”(piano), bueno, por allí pasaron todos, todos los músicos en activo en aquel tiempo y se armaban unas Jam Session únicas. Indudablemente tuvo vida corta, siguiendo una vieja costumbre uruguaya de no pagar las cuotas de socio. Pero valió la pena.

También frecuenté un teatro independiente “La Farsa”, allí dio sus “primeros pasos” Imilce Viñas.

Siguiendo un periplo de lo mas variopinto me fuí decantando por las artes y hace años me dedico a la escultura,  ahí estoy en mi salsa. Podes ver algo en Internet por “jorge castro esculturas”.

por Jorge Castro

imagen1

Foto 1: En ella aparece el trio que se llamó “Rojo y Negro”. Sus componentes son: Hugo Barreiro (batería), “El Cura” Menéndez (guitarra) y Pedro Zalking a quien en el medio se le llamaba “cincomil dedos”. Menendez era un guitarrista muy respetado. El Club de París estaba ubicado en la Plaza Independencia, según entrás por 18 en el rincón de la derecha.

Foto 2: La otra foto, también histórica, es del grupo de teatro “La Farsa”, ahí dieron sus primeros pasos algunos que llegaron a hacer carrera en el teatro. La que está en primera línea sentada en el suelo es Imilce Viñas (ahí empezó), el que está de pié con el vaso es su padre. Yo estoy al fondo a la derecha con todo el pelo al lado del de la pipa.