Confitería La Giralda y los Cafés del Novecientos

lagiralda1905lagiralda1918b

Confitería La Giralda. La foto de la izquierda corresponde al año 1905 y la de la derecha a 1918. Estuvo ubicada en la Plaza Independencia, donde hoy está el Palacio Salvo (Montevideo). En 1917 se tocó allí por primera vez el más célebre de todos los tangos: La Cumparsita.

Cafés del Novecientos

(…) la primera década del siglo atestiguó la aparición en nuestra ciudad del intelectual de café, especie antes inexistente por aquí. De acuerdo a lo que escribe Zum Felde en su Proceso Intelectual del Uruguay (…), y a lo que analiza -ya más a la distancia y con agudeza- Carlos Real de Azúa, en Ambiente espiritual del Novecientos, ciertos cambios operados en el país como la afirmación del estado democrático que se iba logrando paulatinamente, la fuerte corriente inmigratoria que multiplicó la población, la reforma vareliana que mejoró la calidad de la enseñanza y la mayor prosperidad de las clases medias, fueron factores que se aunaron para propiciar ese tipo humano tan particular.
Hasta 1900 la mayoría de nuestros intelectuales -por no decir todos- juntaban muchas veces en sus personas las condiciones de patricios, doctores, políticos, y también escritores. Esta carecterística tan provinciana deja paso casi bruscamente a una democratización radical de la cultura. La pequeña burguesía incipiente y los crecientes sectores medios comenzaron a engendrar jóvenes hirvientes de inquietudes, de pálido rostro y bigote romántico, que devoraban las populares y no demasiado bien traducidas obras que volcaba sobre el Río de la Plata la editorial Sempere de Barcelona. Estas en las que venía lo más novedoso de la moda de Europa tanto en filosofía como en política y literatura, eran leídas y discutidas en los cafés. En esos mismos abientes que destilaban cosmopolitismo se oía el diálogo cantarín y desmesurado de los italianos, la áspera dureza de las lenguas eslavas en bocas de ácratas del centro europeo, y con estos inmigrantes llegaba también la historia viva de luchas sociales y de persecuciones, de exilios y de ideales anarcosindicalistas, todo amalgamado a un caos de autores y libros que irían conformando la atmósfera intelectual de un tiempo particularmente fermental.
Y aunque es verdad que el estrellato mayor de la Generación del Novecientos no perteneció en rigor a la raza cuya génesis hemos bosquejado, no obstante el intelectualismo del café fue el semillero de los astros menores y satélites de aquella constelación.

Los Cafés Montevideanos (Alejandro Michelena)

Las fotos son del Centro Municipal de Fotografía

Confitería Las Violetas (Buenos Aires)

lasvioletas1Buenos Aires está llena de bares, cafés y confiterías que hacen a la vida cotidiana de sus habitantes. Algunos de estos lugares se han transformado además, por su historia y belleza, en paradas obligadas para turistas. La confitería Las Violetas es precisamente uno de ellos. De los cafés históricos que tiene actualmente la ciudad, es el segundo más antiguo.

galeria_16Abrió sus puertas en el año 1884 en el alejado barrio de Almagro, sobre la Avda. Rivadavia. Era, en aquella época, una zona de quintas donde las familias pudientes iban a descansar. La confitería nace como un lugar distinguido; con dorada arañas y mármoles italianos. Tal es así que para su inauguración se hizo presente el ministro y futuro presidente Carlos Pellegrini. Es en la década de 1920 que se construye el actual edificio con sus vidrieras y puertas de vidrios curvos, sus vitrales franceses y pisos de mármol italiano.

lasvioletas2La confitería sufrió años de abandono y estuvo a punto de ser demolida. Afortunadamente grupos de vecinos se movieron y en el año 1998 es declarada “Lugar Histórico de la ciudad” por la Legislatura de Buenos Aires. En enero de 2001 comenzó el proceso de restauración y para Junio fue reinaugurada.

La confitería tiene el estilo característico de estos locales en el Buenos Aires del año 1910. Su interior posee una exquisita y lujosa decoración, hecha a base de revestimiento en madera, 80 m2 de vitrales, arañas con caireles, fachada y mesas con mármol de Carrara.
Gobierno de Buenos Aires

galeria_10El enorme salón se divide en tres sectores: la confitería, el café y el restaurante. Se pueden degustar delicias a precios muy accesibles.

Dirección: Av. Rivadavia 3899 (Esquina Medrano) Capital Federal, Buenos Aires, Argentina.
Tel: (0054-11) 4958-7387 / 4958-7388 / 4958-7389
Sitio web: http://www.lasvioletas.com

Estuve ahí hace unas semanas y luce increíble! Es un viaje en el tiempo, hacia la mística porteña.

Café y Bar Tabaré II

bartabare7Hoy fui a cenar al Tabaré. No puedo más que ratificar lo que les comentaba en el post pasado.

Estuve en la parte del viejo almacén. Las estanterías hasta el techo llenas de botellas, los bollones de caramelos, los cajones de fideos, el gran mostrador de marmol y la máquina registradora; en ese marco de luces y velas tenues; invitan a trasladarse en el tiempo e imaginarse como funcionaría aquello a mitad de siglo XX, en todo su esplendor.

La gastronomía deliciosa: pastas, fiambres, pescados, ensaladas y distintas salsas. Al lado nuestro un grupo de italianos y españoles -por aquello que les decía de que lo visitaban turistas de todas partes del mundo-. La atención del lugar muy correcta y rápida. Un lugar verdaderamente fino. Apronten el bolsillo si van: los platos de $200 hacia arriba, los postres no menos de $90 y los cubiertos $40.

Café y Bar Tabaré

bartabare1bartabare6
bartabare5bartabare3

Solitario en medio del bolsón de Punta Carretas, el “Tabaré” apareció en 1919 como un almacén y bar de pescadores, al que solían concurrir personajes tan disímiles como Carlos Roxlo, José Luis Zorrilla, Raúl Montero Bustamante y hasta Gardel y Razzano, quienes en más de una ocasión “calentaron el pico” en el “Tabaré”, antes de sus actuaciones en el cercano y decrépito rancho “Siglo XX”.

Con cuatro cambios de dueño en su historia, sus parroquianos recuerdan con especial afecto a Eladio Rial, quien estuvo detrás del mostrador hasta 1993, año en el que cerró sus puertas para reabrir luego convertido en una mezcla de pub y restaurante en la calle Juan Zorrilla de San Martín al 152, pero manteniendo con mucho celo las antiguas vitrinas, los exhibidores y la barra del viejo almacén, que ha permanecido sin variantes, en tanto en el área del bar se mantiene el protagonismo de la barra original, ahora complementado por el acondicionamiento en clave minimalista del entrepiso contiguo al salón principal.

Se ha renovado la gestión, pero la calidad del ambiente sigue intacta. Existe, además, un sector del sótano incorporado al área del bar, que en los últimos tiempos fue convertido en escenario de actuaciones artísticas.Entre su clientela de los últimos cincuenta años, figuran “Paco” Espínola, Alfredo Zitarrosa, Osiris Rodríguez Castillos, Enrique Estrázulas, “Cuque” Sclavo, Milton Fornaro y las cantantes Estela Magnone y Francis Andreu, entre muchos otros, incluidas glorias de nuestro fútbol como Luis Ernesto Castro (Mandrake), Obdulio Varela y dos grandes “Pepes”, Schiaffino y Sasía.

En la última década del siglo, el “Tabaré” fue calificado por la revista “Time” como uno de los mejores cien bares del mundo.

En la primera mitad del siglo pasado, las esquinas de los barrios vieron crecer un comercio de nuevo tipo, donde almacén y bar ocupaban espacios diferenciados pero contiguos y vinculados, de modo de ser atendidos por el matrimonio que habitualmente los regenteaba, anexando incluso su propia vivienda. Era además un tiempo en el que técnicos y artesanos lograban una feliz sintonía, asegurando con ello un resultado siempre decoroso y no pocas veces de muy apreciable significación. De ello da fé el “TABARÉ”, donde una reciente remodelación parcial toma distancia con la formalización de la instalación preexistente y al hacerlo, ayuda a poner en valor la calidad de un ambiente en todo sentido excepcional.

Fragmento tomado del libro Boliches Montevideanos. Bares y Cafés en la memoria de la ciudad.

bartabare2bartabare4

Café y Bar Tabaré

Enclavado en la distinguida y residencial zona de Punta Carretas, a unos 100 metros de la Rambla, se encuentra el Café y Bar Tabaré. Convertido al día de hoy en museo-bar (tras su reciclaje y reapertura en 2003), ofrece un ambiente y una gastronomía exquicitos. El brillo de otras épocas se combina con el confort moderno hasta llegar a la excelencia. Es punto ineludible para turistas de todas partes del mundo que visitan la capital montevideana.

Dirección: J. Zorrilla de San Martín 152 (Montevideo, Uruguay)
Tel: 712 32 42
Mail: sugerencias(arroba)bartabare.com
Sitio web: http://www.bartabare.com